Macarella forma, junto a su vecina
Macarelleta, uno de los conjuntos paisajísticos más conocidos y bellos del suroeste de la Isla de Menorca. Situada en el interior de una cala cercana a
Cala Galdana, la playa se caracterizada por sus arenas blancas y finas y, al estar incluida en un área protegida, no existen ninguna edificación cercana, salvo un pequeño chiringuito bajo un pinar cercano al arenal. En sus alrededores se pueden encontrar también diversas construcciones prehistóricas así como unas cuevas de origen desconocido en los acantilados que rodean la playa que fueron utilizadas durante la Guerra Civil por los militares y, más tarde, por algunos isleños, que las convirtieron en su segunda residencia.